"La paz no es simplemente la ausencia de guerra; es un estado en el cual las gentes se unen en confianza mútua y viven con felicidad, energía y esperanza. Es el polo opuesto de la guerra, donde la gente vive enferma por el odio y el miedo a la muerte."
Daisaku Ikeda

La SGI y la SGI de Costa Rica, en concordancia con el llamado de la ONU: "Década por una Cultura de Paz y No Violencia", y con el mayor deseo de iniciar un cambio en nuestro espíritu por el bien de toda la humanidad, hemos traido esta magnífica exposición a nuestra querida Costa Rica.

La verdadera paz, empieza con la paz y felicidad individuales, y se propaga cuando los individuos se convierten en elementos activos por la causa de la paz en los niveles locales e internacionales.

Fieles a este postulado hemos preparado esta exposición, y paralelamente, estamos dedicados a la recolección de 1,000,000 (un millón) de firmas por la abolición de las armas nucleares. Las firmas recogidas serán entregadas a la ONU en setiembre del 2009.

En esta página podrá encontrar un resumen de textos e imágenes de la exposición, sin embargo puede contactarnos para informarle del lugar de exhibición actual y cualquier otro detalle de su interés.

 
De una cultura de violencia a una cultura de paz: hacia una transformación del espíritu humano.
 
Nuestro desafío es superar la violencia, detenera la rápida carrera armamentista y proscribir para siempre las más temibles armas de la historia.
 
¿Qué significa seguridad para mi?
La gente necesita sentirse segura. Necesitamos trabajar, ganar dinero, cuidar nuestra salud y ser protegidos contra la violencia. Necesitamos sentir que estamos contribuyendo a la sociedad, que tenemos un propósito en la vida. Necesitamos la oportunidad para alcanzar nuestro máximo potencial. img01
 
Libres de miedos y libres de privaciones.
La seguridad humana reconoce la interconexión progresiva de todos los seres humanos, se centra en las personas, no en los Estados. La pobreza y la violencia se relacionan entre sí. Los conflictos armados destruyen hogares, escuelas y fábricas. La guerra acaba con la vida de las personas y destruye la confianza.
 
¿Qué podemos hacer para promover la seguridad humana?
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Los Objetivos del Desarrollo del Milenio han inspirado esfuerzos excepcionales para conocer las necesidades de los más pobres en el mundo. Pero aún queda mucho por hacer. Dedicamos más de un billón de dólares estadounidenses anuales a gastos militares y comercio de armas. Con una parte de este dinero se podrían eliminar problemas mundiales como hambre, educación, salud y necesidades básicas.
 
La guerra comienza en la mente de los hombres.

"Puesto que las guerras comienzan en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz."

Preambulo de la constitución de la UNESCO

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La seguridad con base en las armas: una lógica precaria.
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En la búsqueda de la seguridad, a lo largo de miles de años, los seres humanos hemos desarrollado armas cada vez más poderosas y letales. Pero el desarrollo relativamente reciente de las armas de destrucción masiva nos ha conducido a lo inimaginable. Las armas biológicas y químicas han sido prohibidas por convenios internacionales. Las nucleares, no.
 
La contínua amenaza de la destrucción global.
Durante los últimos años del siglo XX, a medida que la guerra fría se fue debilitando, la amenaza de una de una guerra nuclear también pareció verse reducida. Pero después de los ataques terroristas del 11 de setiembre del 2001, la idea de la disuación nuclear volvió a tomar cuerpo. Hoy el avance hacia el desarme nuclear se ha visto paralizado.
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¿Qué pasa cuando explota una bomba nuclear?
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Una potente bomba nuclear puede arrasar las contrucciones existentes en un radio de ocho a diez kilómetros del hipocentro. Las quemaduras a humanos y animales se pueden producir hasta en una distancia de 80 kilómetros. Los efectos indirectos puden afectar a seres vivos a miles de kilómetros de distancia.

Entre 1946 y 1996 hubo más de 280 pruebas nucleares solamente en la región del Pacífico. Todas esas bombas eran mucho más potentes que las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki.

 
En la encrucijada.
La amenaza de las armas nucleares no es algo del pasado, es una crisis del presente. Esta crisis se debe a que las potencias nucleares no proceden al desarme, y a que cada vez más Estados buscan poseer armamento nuclear. Ha llegado la hora de ir más allá del mito de la disuación nuclear, de desmantelar el armamento existente y prohibir su desarrollo.
 
Hacia una transformación del espíritu humano.
El primer paso hacia la paz estriba en el desarrollo de un sentimiento global sobre la profunda conexión que existe entre los pueblos. img07

Esto implica que en el enfoque de nuestra conciencia haya un cambio de dirección hacia la seguridad humana.

Tenemos que expresar nuestra lealtad a la raza humana, emprendiendo acciones que favorezcan el concenso y el diálogo, para crear condiciones de verdadera seguridad para todos.

 
Inerconexiones
Toda acción tiene un efecto, y la imaginación no alcanza a vislumbrar cómo y dónde pueden llegar a sentirse esos efectos.
   
Valor
El trabajo por la paz requiere valor, convicción, perseverancia y determinación
   
Diálogo
La resolución del conflicto mediante el diálogo es lo que permite conseguir soluciones auténticas y duraderas.
   
Compromiso
Cada acción por un futuro de paz tiene consecuencias de largo alcance.
   
Educación
La educación para la paz fomenta la solución no violenta de los problemas, la cooperación, el pensamiento crítico, la comunicación diáfana y el dálogo.
   
Esperanza
Eliminar las armas nucleares no es algo que pueda estar más allá del poder de los seres humanos. Juntos debemos confiar y actuar.