| La vida de Shakyamuni | |
Las enseñanzas de Shakyamuni, llamado también "buda histórico" o "El Iluminado" son las que dieron origen al budismo. Por siglos, las diversas escuelas budistas que surgieron después de la muerte de Shakyamuni han transmitido diferentes relatos sobre su vida, por lo que puede resultar difícil desentrañar una versión completa o históricamente verificable en ese sentido; sin embargo, tanto los estudios modernos sobre el tema como las enseñanzas antiguas tienen varios puntos en común, que bastan para elaborar un perfil del fundador de la tradición budista. Se sabe a ciencia cierta que Shakyamuni fue el hijo de un monarca de un pequeño reino de la India, situado en lo que hoy es Nepal. Los investigadores modernos establecen el período en que vivió entre 560-480 a. C. o alrededor de 460-380 a. C. Su padre era el soberano de la tribu shakya, de allí el significado de su nombre, que quiere decir "el sabio de los shakyas". Se lo conoce también con los nombres de Gautama y de Siddharta. |
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Si bien durante su juventud Shakyamuni vivió rodeado de lujos, pronto adquirió una aguda conciencia de los sufrimientos inherentes a la vida de todo ser humano. Cuenta la tradición que, al aventurarse fuera de los muros del palacio, el joven Shakyamuni tuvo contacto por primera vez con los sufrimientos de la vejez, la enfermedad y la muerte. Esa experiencia, que produjo un impacto muy profundo en el joven príncipe, finalmente lo llevó a renunciar a sus privilegios reales y a buscar el medio de trascender aquellos sufrimientos, en un comienzo, mediante prácticas ascéticas. |
Se pueden tener en consideración los relatos tradicionales o bien, inclinarse por el resultado de las investigaciones modernas. Lo cierto es que el fundador del budismo, más allá de su alcurnia, era un joven idealista que se vio impulsado a buscar un camino para aliviar el sufrimiento que todos los seres humanos deben enfrentar en su existencia. Después de años de dedicarse a las prácticas ascéticas bajo la guía de reconocidos maestros, Shakyamuni llegó a la conclusión de que esa forma de negación del propio yo y de mortificación no lo ayudaría a resolver su dilema. Abandonó, pues, esa clase de ense-ñanza y se sentó bajo las ramas de un árbol bodhi lugar en que permaneció hasta que finalmente alcanzó un estado de profunda conciencia que lo condujo a la iluminación sobre la verdad de la vida. Pudo así comprender el aspecto eternamente perdurable de la existencia dentro de una vasta red cósmica de fenómenos interdependientes. Percibió también la existencia de una Ley o dharma, que regía el proceso de cambio incesante que es la vida. En esencia, fue aquella la Ley, que existía en su interior, en el de todos los seres humanos y en el universo mismo, respecto de la cual él se iluminó. [Basado en artículo publicado en revista SGI Quarterly de julio de 2007.] |
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